Digan lo que digan, no todos los libros merecen existir. Yo mismo he asesinado unos cuantos. Hay por suerte una selección, algo como una justicia divina que evita que se emparejen y procreen hasta aplastar las estanterías. Te presentaré a los supervivientes más extraños, los monstruos de la especie, sin faltar a la verdad. Yo, que antes pensaba que lo escrito podía ser más cierto que lo real, que de alguna manera secreta, la literatura podía ser más veraz que la vida. Pero ya no. Lo que pasa siempre es mejor. Leer no es vivir aunque sus emociones puedan ser más frescas que las vivas. Y sin embargo…
Sin embargo hay libros que han cambiado las vidas que los han leído. Los hay que han dirigido naciones. Muchos lectores han cerrado un libro y eran sutilmente diferentes a cuando lo habían abierto, impregnados de esa extraña suspensión del tiempo que te hace ser otro una tarde de domingo. Porque no todo puede sentirse, por eso hay libros. Así que confía en mí, que yo no te engañaré. Eso ha de bastarte.

