En el nombre de Roma

jano-ROMA
La arqueología sospecha que, en algún momento indeterminado entre el siglo X y el VIII antes de Cristo, varias chozas brotaron en lo alto de unas colinas en la margen izquierda de un río llamado Albula. La literatura es más precisa: la mañana del veintiuno de abril del año 753 a.C., al amanecer, dos hermanos escalaron esas mismas colinas para ganarse el derecho a fundar una ciudad. El primero vio seis buitres, el otro doce y el ganador, como era costumbre, unció un buey y una vaca blancos. Luego, aró con una reja de bronce y trazó un profundo surco, cuidando que los terrones de tierra cayeran dentro del perímetro dibujado. Aquella rodada fue la muralla inviolable de la ciudad. Le bastó con levantar el arado durante unos pasos para imaginar las puertas. Remo, envidioso del resultado, saltó el surco y Rómulo tuvo que repeler su primera invasión matándolo a golpes. Después, excavó un pozo en el centro de aquel cuadrado y los flamantes ciudadanos del descampado…Lee más...
0 Comments