Conde Fortsas
La subasta del siglo
05/01/10 15:57

Un buen conocedor del vicio, seguramente otro infectado, envió en el verano de 1840 un pequeño catálogo de dieciséis páginas a los mayores coleccionistas de libros de Europa. Contaba la historia de Jean Népomucène-Auguste Pichauld, conde de Fortsas, el más sibarita de los bibliomaníacos que en el mundo han sido. La norma para alojarse en la selecta biblioteca del conde era muy sencilla: sólo cabían ejemplares únicos. Si al conde llegaban noticias de otro libro igual, vendía el suyo, lo regalaba o –refinamiento inconcebible para un bibliópata– lo destruía. Sufrió un duro golpe cuando la publicación de cierto documentado libro de referencia redujo sus posesiones en un tercio…Lee más...
